El pádel pone la mira en París 2024

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Hace casi sesenta años que Enrique Corcuera, un empresario mexicano aficionado al frontón, decidiera incorporar al de su casa en Las Brisas una segunda pared de tres metros de altura frente a la que ya tenía y cerrar la pista con dos muros laterales. La guinda al pastel fue instalar una red que dividía aquel extraño campo de juego en dos. Así fue como nació el pádel, una especie de hermano pequeño del tenis, un deporte que ya entonces se practicaba en todo el mundo. Hoy en día, el pádel ha conquistado el planeta, la fiebre del deporte de la pala se ha extendido y el número de seguidores crece cada día.

El pádel es un deporte global, jugado en prácticamente todo el mundo y capaz de derribar cada vez más fronteras. Desde Asia hasta América, de Suecia a Senegal, el deporte de la pala continúa creciendo a pasos agigantados y el número de pistas aumenta exponencialmente. En este momento, hasta 57 países cuentan con instalaciones donde poder practicar este deporte y la venta de palas se ha incrementado en más de un 400 por cien en los últimos quince años.

¿Qué hace falta para ver un pádel olímpico? Los requisitos para ver disputar un partido de pádel en unos Juegos Olímpicos son dos. En primer lugar, el deporte debe contar con una federación de carácter internacional que lo respalde. Además, el deporte debe ser reconocido y practicado en la mayoría de países del mundo, algo que poco falta ya para que suceda con el deporte de la pala.

Con este crecimiento, el sueño olímpico está cada vez más cerca, ¿por qué no ver a las grandes estrellas del pádel disputar unos Juegos Olímpicos? Aunque España y Argentina son conocidas tradicionalmente como las mecas del pádel, cada vez es más frecuente ver a jugadores de diferentes nacionalidades acceder a los puestos más altos del circuito profesional. Francia, Brasil, Italia o Portugal comienzan a tener una fuerte representación dentro de World Padel Tour. Además, el pádel ha comenzado a extender sus lazos más allá de las fronteras españolas, celebrando grandes eventos en países como Suecia, Reino Unido, México o Uruguay.

El arraigo del pádel en España también crece día a día. En este momento, es el segundo deporte más practicado de nuestro país, por delante de otros como baloncesto, tenis o balonmano, deportes con gran tradición en nuestro país. El extenista Antonio Santana, uno de los impulsores del pádel en nuestro país, explica este fenómeno alegando “dos razones principalmente, primero; es una actividad muy social, se necesitan cuatro personas para jugar, y en segundo lugar porque es muy barato. Los constructores se dieron cuenta que se ahorraban dinero y espacio instalando una pista de pádel en vez de una de tenis en las urbanizaciones. Hubo un momento que había más pistas que jugadores".

El 2019 será un año importante para la evolución del pádel. Una vez asentado en España, Argentina o Francia, ha llegado el momento de seguir creciendo. Con el horizonte de París 2024 a la vista, la fiebre del deporte de la pala busca extenderse para convertirse en una actividad global.