[:es]Espona y Cañas dejan una huella imborrable en el tiempo tras ganar en Praga[:]

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El fin de semana pasado Praga vivió un hecho histórico. El International Padel Experience by Madison se celebró, por primera vez en la historia del circuito, en tierras checas. Nadie quiso perdérselo. Desde España, Eslovenia, Portugal, Suecia, Argentina o República Checa, los jugadores se acercaron al torneo con el objetivo de conseguir el billete directo al Máster Final.

Así se sintieron Eduardo Espona y Jero Cañas, los primeros españoles en conquistar el Open de Praga. Espona asegura que han dejado “una huella imborrable en el tiempo” además, está orgulloso de que les “recuerden como los primeros en ganar una prueba importante de un circuito ya consolidado y con caché”. Por su parte, Cañas añade que “no tiene precio” y que, para él, que vive del pádel y compite, ha sido “un honor proclamarse campeón del primer Open de la República Checa”.

La clave para triunfar en los torneos la tienen clara “respeto y compresión”. Eduardo y Jero llevan seis años jugando juntos, lo que les ha llevado a consolidarse “como una pareja sólida y coordinada, que ha sabido sacar el máximo partido a lo bueno de cada uno”.

Para ambos esta ha sido la cuarta prueba en la que se clasifican para el Máster Final del circuito. Por su parte, Cañas añade que ha participado en “la Prueba de La Nucía de 2018 junto a Fran Plaza” y que fue “subcampeón de Valladolid 2017 junto a Alfonso Velasco”.

Asiduos al circuito, están contentos de vivir una experiencia como esta que “hará que el pádel se expanda cada vez más debido a la llegada de jugadores extenistas o profesionales de otros deportes como el beach tenis, el tenis de mesa o el frontón”.

Como pareja dentro de la pista y sin apenas tiempo para entrenar aseguran que la clave reside en el “sacrificio”. Eduardo trabaja 10-11 horas de media, pero saca “tiempo para entrenar físico a diario, todos los días dos horas, esté cansado o no, solo así puedo seguir compitiendo a buen nivel”.

Jero que trabaja en las pistas de pádel de la Universidad de Granada y en el Centro Deportivo Beone, destaca que entrena con “carros de bolas una o dos semanas antes de cada competición, para poder coger más confianza en los golpes, además de un entrenamiento aeróbico y trabajo de gomas en el gimnasio”.

Una experiencia única en las pistas del Tenis & Padel klub Písečná. Más de dos horas de partido que fueron gratificantes y que les ha dado, un año más, la clasificación al Máster Final del IPE by Madison.

 

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